domingo, 1 de junio de 2008

Isla Negra y mas Santiago

Isla Negra es un pequeño pueblo costero famoso porque Pablo Neruda construyó una de sus casas aqui. Caminamos un poco por el pueblo y nos fuimos a visitar la casa-museo.
Aqui está enterrado el poeta y su última esposa, frente a la casa y mirando hacia el mar. Neruda decia que su casa era un barco y él el capitan, asi que construyó su casa larga y estrecha. Coleccionaba de todo, en el salón tenia proas de barcos, en los pasillos barcos enbotellados, figuras de todo el mundo, mascaras e insectos, en las habitaciones sobreros y disfraces, en otros lugares botellas y vasos de colores, caracolas, pipas para fumar y hasta una máquina de hacer ostias.
Disfrutamos mucho con las vistas hacia la playa rocosa y el mar, con olas que rompian de color turquesa. La visita fué muy interesante y aprendimos mucho de Neruda y su vida, queda altamente recomendado.

Habiamos comprado un boleto hacia Mendoza pero cuando llegamos a la terminal nos comunicaron que el paso Los Libertadores estaba cerrado por un temporal de nieve, asi que teniamos que quedarnos en Santiago hasta próximo aviso.
Esperamos e intentamos buscar algo mas interesante de la capital, fuimos a visitar el estadio Victor Jara, donde en el 71 mataron al cantante, pero no se podia entrar, asi que arrojamos una ramita de árbol por las rejas en su honor.
Nos subimos al metro y empezamos a hablar con una pareja sobre donde mataron realmente al cantante, uno decia que en ese estadio y otro que en el estadio nacional, habia mucha gente en el vagón, uno hizo amago de vomitar y nos apretamos mas, cuando salimos me di cuenta de que me habian robado la cartera con 20000 pesos chilenos, unos 30 euros. Pasamos todo el dia de comisaria en comisaria buscando algún policia que quisiera escribirnos una denuncia, no fué facil, pero si inutil. No sabiamos si el seguro podria responder de alguna manera, ahora si lo sabemos, no responde en estos casos, solo perdimos el dia.
Esto junto con los pronósticos meteorológicos, que predecian 5 dias más de tormenta de nieve y el paso cerrado hizo que cambiáramos nuestros planes y nos fuéramos hacia el norte de Chile, próxima parada, Calama.

2 comentarios:

Dori Castillo dijo...

Martín Ugne, cómo me hubiera gustado ver la casa de Neruda, mi ídolo de juventud y madurez.
Como te conté en correo privado, su libro "Confieso que he vivido" lo he leído no sé cuantas veces, es como mi biblia desde que tenía 20 años. Desde que empiezas a leer ya te engancha, sólo él puede empezar un libro así:
- "Comenzaré por decir, sobre los días de mi infancia, que mi único personaje inolvidable fue la lluvia. La gran lluvia austral que cae como una catarata del Polo, desde los cielos del Cabo de Hornos hasta la frontera. En esta frontera, o Far West de mi patria, nací a la vida, a la tierra, a la poesía y a la lluvia" -.

En cuanto al asesinato de Victor Jara, su mujer Joan, cuenta en su libro que Víctor fue apresado en la Universidad Técnica, llevado al Estadio Chile junto con 700 alumnos y profesores; y que cuando lo iban a trasladar al Estadio Nacional lo apartaron del grupo y ninguno de los que estaban allí lo vió más. Como era un poeta del pueblo, el pueblo lo conocía bien, a la mañana siguiente de desaparecer, los pobladores del extrarradio de Santiago, cerca del cementerio metropolitano, encontraron 6 cadáveres tirados. Habían sido ametralleados y terriblemente torturados. Reconocieron a Víctor, pero llegó una furgoneta con hombres de civil para llevarse los cuerpos al depósito y desaparecerlos en una fosa común. Una vez allí, uno de los trabajadores lo reconoció también y mandó aviso a su mujer que fue a recoger el cádaver. Por eso está enterrado en el cementerio, si no sería uno más de los miles de desaparecidos.

En cuanto al robo, sólo deciros que lo siento mucho, que da mucha rabia pero que hay tomarlo como una especie de impuesto o alcabala que hay que pagar por la maravillosa aventura que estáis viviendo.

Un abrazo grande a los dos. Dori

Anónimo dijo...

O sea que esta justificado el amor y la admiración que sentía Neruda por esa parte de Chile no? Si recomendais esa visita a Isla Negra y conociendo lo exigentes que sois, es que debe merecer la pena de verdad. Me alegra que hayais disfrutado aunque todo se viera truncado por el mal rollo del robo y la pérdida de tiempo con la poli, pero como dice Dori, es un precio que hay que pagar: unos tienen la suerte de no pagarlo y otros pagan por dos. En un viaje como el vuestro puede pasar de todo.
Ya sabeis que me da mucha pena que no hayais podido volver a Mendoza pero hay que seguir "palante".Os esperan nuevas aventuras y mucho por ver y vivir.
Un beso grande a los dos. Os quiero.