Ahora mismo Bolivia està dividida en dos, los indìgenas y los blanquitos, los partidarios de el presidente Evo y los contrarios, los cambas y los coyas. La llamada media luna boliviana, la componen Pando y Beni, en el norte, Santa Cruz en el centro este y Tarija en el sureste. En estas provincias es donde se encuentran los pozos petrolìferos y donde se extrae el gas natural. Ahora hay un problema con el gas, Tarija es la provincia que abastece a la de Potosì, donde se encuentra Uyuni, que no recive el gas necesario para abastecer la demanda.
Teniendo en cuenta este dato y que hemos pasado mucho frio en el salar, donde no pudimos disfrutar de la comodidad del agua caliente y mucho menos de calefacciòn, decidimos buscar algùn hotel que nos ofreciera lo que necesitàbamos, aunque tuvièramos que pagar màs. Encontramos uno, que costaba màs del doble que los demàs, y nos hospedamos allì sobre las 4. Sobre las 9 nos peleamos con el dueño del hotel, nos estaba cobrando màs por tener agua caliente, calefacciòn y televisiòn por cable y lo ùnico que teniamos era agua helada en las alturas, 1 canal de televisiòn local (que encima se veia mal) y una estufa helada. Pasamos varias horas esperando si algo de esto cambiaba, pero no ocurriò, asi que tras una larga batalla, conseguì que me devolvieran el dinero y nos mudamos a uno que si lo ofrecia. Nuestra segunda fase en las alturas (despuès de la de los andes peruanos y la capital boliviana) estaba siendo mucho màs dura que la primera.
Al dia siguiente salimos direcciòn Potosì, la que dicen es la ciudad mas alta del mundo 4300 msnm. 6 horas para completar los ciento y pico kilòmetros que separan Uyuni de Potosì.
Al contrario que la mayoria de ciudades de la colonia, potosì no tiene ningùn orden ni fecha de construcciòn exacta. En el Cerro Rico encontraron plata, y los españoles creian que se acabaria pronto, pero como la extracciòn continuò, algunos decidieron construir sus casas a los pies del cerro, aqui comenzò la ciudad que en 1610 ya era màs grande que Paris y Londres y la màs importante de america. Traian indìgenas a pie de toda Bolivia, Perù, Ecuador y del norte de Argentina para trabajar sacando plata del cerro. Teòricamente trabajarian 1 año, entrarian a la mina los martes y saldrian los sàbados, 20 horas de trabajo diario y 4 horas de descanso dentro del monte. Al terminar el año, los explotadores les obligaban a pagar el alimento consumido y como no tenian con que pagarlo, lo pagaban con mas años de trabajo, cuando morian, la deuda pasaba a sus hijos y de estos a sus nietos (esto es lo que se llamaba "el cìrculo minero sin fin"). 8 millones de personas murieron sacando minerales, por esto se conoce al cerro rico como "la montaña que come humanos". Se dice que se podrian haber construido 2 puentes desde potosì a Madrid: uno con la plata extraida y otro del mismo tamaño con los huesos de los mineros muertos sacando esa plata. Hay 400 minas de las que actualmente siguen sacando minerales y otras 400 que ya no funcionan, tras casi 500 años el cerro sigue dando frutos.
Los colonizadores, que no querian entrar a la mina porque era peligrosa, idearon un dios para que los mineros trabajaran, ese dios fuè un diablo de arcilla que los castigaria si no trabajaban y colocaron uno dentro de cada mina. El alfabeto quechua no contiene la letra D, asì que este "dios" quedò bautizado para los indìgenas con "el tio". En las tradiciones indìgenas, al igual que en las griegas, no hay dioses buenos y dioses malos, solo dioses que pueden ayudarte o hacerte pagar segùn tu comportamiento, asi que adoptaron al Tio como tal y actualmente siguen adorandolo y dandole ofrendas en agradecimiento o por temor a represalias.
La excursiòn a las minas fuè impresionante, tuvimos la suerte de tener un buen guia que nos contestò a todas las dudas y nos enseñò hasta lo mas profundo de la mina Cunti, una pequeña en la que solo trabajan 60 mineros. En el cerro actuamente trabajan sobre 20.000 mineros y dicen que unos 1.000 son menores de edad. Una de las cosas que mas me gustaron de la excursiòn fuè que tienes la posibilidad de hablar con los mineros y preguntarles lo que quieras. Hablè con dos de 18 años que llevaban 3 años trabajando en esa mina, seguian cobrando el mìnimo, 50 bolivianos diarios (menos de 5 euros) y estaban contentos porque a fin de mes tenian sobre 1200 bolivianos (unos 105 euros), màs del doble que el sueldo mìnimo, 500 bolivianos (menos de 50 euros). Vimos todos los trabajos dentro de la mina, desde el carrilero, que es el que saca en el carro todo el mineral desde la mina hasta fuera, hasta el perforador, que hace los agujeros y pone la dinamita. Fuè muy interesante todo dentro de la mina, explosiones, subidas y bajadas de niveles, porrazos en la cabeza (incluso los bolivianos tienen que agacharse en ciertos sitios, asi que imaginaos...), ofrendas al tio, fumamos cigarros de coca con canela (es lo que fuman los mineros), bebimos alcohol potable de 96º, pasamos todo el tiempo en la mina mascando coca.... Hablando de coca, esto es una cosa esencial para el minero, la coca le produce saliva que impide que el polvo entre en los pulmones en gran medida, les proporciona resistencia, desaparece el cansancio y limita el trabajo continuo ordenando los descansos -antes de entrar a la mina todos se sientan y se preparan para mascar coca, 3 horas màs tarde la coca ya no tiene sabor y es hora del descanso-.
Las esposas de lo mineros tienen prohibida la entrada a la mina, dicen que es porque cuando el minero està dentro, el tio entra en su cuerpo y mediante los golpes para la extracciòn del mineral, hace el amor con la pachamama, la madre tierra, el mineral es el fruto de ese amor. Si las esposas entraran, la pachamama estaria celosa y podria castigar a los mineros sin minerales.
Dicen que el cerro rico era blanco al principio pero que se fuè tiñiendo de rojo con la sangre de los que murieron dentro. Podria pasar horas escribiendo sobre la mina, sobre lo duro que es el trabajo dentro, las diferentes temperaturas (hasta 40ºC), el polvo, la falta de oxigeno, falta de espacio, que todavia sigue muriendo un minero por semana (para ellos por castigo del tio), contando historias locales..... pero este artìculo no terminaria nunca.
La cuestiòn es que un dia decidimos salir de la ciudad hacia Sucre y nos fuimos a la estaciòn de buses. Compramos los billetes y como todavia nos quedaba tiempo, nos sentamos en un kiosco en la puerta de la estaciòn. Un hombre vino y empezò a decirme tonterias, en ese momento los dos nos quedamos miràndolo, intentando entender que querìa, segundos màs tarde se fuè y un minuto màs tarde entendimos que era lo que querìa. Lo que ese hombre buscaba era entretenernos, queria nuestra atenciòn mientras otro, desde la parte de atràs del kiosco, me robaba la mochila pequeña, en la que tenia entre otras cosas mi càmara, gafas de sol.... Asi que no pudimos salir de la ciudad, ya que teniamos que poner la denuncia y todas esas cosas.
La visita a la policia fuè como una historia sin fin, como visitar la mina, podria escribir un libro de esto. El jefe (no entiendo de jerarquia militar y es una cosa sobre la que no tengo interès de aprender, sergio si puedes ayudarme...) casi no sabia escribir y solo queria darme un papel "para que la embajada me devolviese lo que me habian robado". Primero lo escribiò a mano (esto es una historia muy larga), luego lo pasò al ordenador (otra mucho màs larga todavia) y luego lo imprimiò (esta ùltima historia es impresionante, mejor que la cuente en persona). En total muchas horas en una comisaria en la que tenias que tener cuidado al pisar ya que podias caer por uno de los agujeros por los que no se veia el fondo. Decidimos quedarnos varios dias màs en Potosì, buscando algùn rastro a seguir sobre la càmara, pero fuè en vano, ni en el mercado chino (donde venden todo lo que roban), ni a traves de los anuncios que pusimos en la radio, ni por el trabajo de la policia.... nada, salimos hacia Sucre sin mochila y sin càmara.
La excursiòn a las minas fuè impresionante, tuvimos la suerte de tener un buen guia que nos contestò a todas las dudas y nos enseñò hasta lo mas profundo de la mina Cunti, una pequeña en la que solo trabajan 60 mineros. En el cerro actuamente trabajan sobre 20.000 mineros y dicen que unos 1.000 son menores de edad. Una de las cosas que mas me gustaron de la excursiòn fuè que tienes la posibilidad de hablar con los mineros y preguntarles lo que quieras. Hablè con dos de 18 años que llevaban 3 años trabajando en esa mina, seguian cobrando el mìnimo, 50 bolivianos diarios (menos de 5 euros) y estaban contentos porque a fin de mes tenian sobre 1200 bolivianos (unos 105 euros), màs del doble que el sueldo mìnimo, 500 bolivianos (menos de 50 euros). Vimos todos los trabajos dentro de la mina, desde el carrilero, que es el que saca en el carro todo el mineral desde la mina hasta fuera, hasta el perforador, que hace los agujeros y pone la dinamita. Fuè muy interesante todo dentro de la mina, explosiones, subidas y bajadas de niveles, porrazos en la cabeza (incluso los bolivianos tienen que agacharse en ciertos sitios, asi que imaginaos...), ofrendas al tio, fumamos cigarros de coca con canela (es lo que fuman los mineros), bebimos alcohol potable de 96º, pasamos todo el tiempo en la mina mascando coca.... Hablando de coca, esto es una cosa esencial para el minero, la coca le produce saliva que impide que el polvo entre en los pulmones en gran medida, les proporciona resistencia, desaparece el cansancio y limita el trabajo continuo ordenando los descansos -antes de entrar a la mina todos se sientan y se preparan para mascar coca, 3 horas màs tarde la coca ya no tiene sabor y es hora del descanso-.
Las esposas de lo mineros tienen prohibida la entrada a la mina, dicen que es porque cuando el minero està dentro, el tio entra en su cuerpo y mediante los golpes para la extracciòn del mineral, hace el amor con la pachamama, la madre tierra, el mineral es el fruto de ese amor. Si las esposas entraran, la pachamama estaria celosa y podria castigar a los mineros sin minerales.
Dicen que el cerro rico era blanco al principio pero que se fuè tiñiendo de rojo con la sangre de los que murieron dentro. Podria pasar horas escribiendo sobre la mina, sobre lo duro que es el trabajo dentro, las diferentes temperaturas (hasta 40ºC), el polvo, la falta de oxigeno, falta de espacio, que todavia sigue muriendo un minero por semana (para ellos por castigo del tio), contando historias locales..... pero este artìculo no terminaria nunca.
La cuestiòn es que un dia decidimos salir de la ciudad hacia Sucre y nos fuimos a la estaciòn de buses. Compramos los billetes y como todavia nos quedaba tiempo, nos sentamos en un kiosco en la puerta de la estaciòn. Un hombre vino y empezò a decirme tonterias, en ese momento los dos nos quedamos miràndolo, intentando entender que querìa, segundos màs tarde se fuè y un minuto màs tarde entendimos que era lo que querìa. Lo que ese hombre buscaba era entretenernos, queria nuestra atenciòn mientras otro, desde la parte de atràs del kiosco, me robaba la mochila pequeña, en la que tenia entre otras cosas mi càmara, gafas de sol.... Asi que no pudimos salir de la ciudad, ya que teniamos que poner la denuncia y todas esas cosas.
La visita a la policia fuè como una historia sin fin, como visitar la mina, podria escribir un libro de esto. El jefe (no entiendo de jerarquia militar y es una cosa sobre la que no tengo interès de aprender, sergio si puedes ayudarme...) casi no sabia escribir y solo queria darme un papel "para que la embajada me devolviese lo que me habian robado". Primero lo escribiò a mano (esto es una historia muy larga), luego lo pasò al ordenador (otra mucho màs larga todavia) y luego lo imprimiò (esta ùltima historia es impresionante, mejor que la cuente en persona). En total muchas horas en una comisaria en la que tenias que tener cuidado al pisar ya que podias caer por uno de los agujeros por los que no se veia el fondo. Decidimos quedarnos varios dias màs en Potosì, buscando algùn rastro a seguir sobre la càmara, pero fuè en vano, ni en el mercado chino (donde venden todo lo que roban), ni a traves de los anuncios que pusimos en la radio, ni por el trabajo de la policia.... nada, salimos hacia Sucre sin mochila y sin càmara.
