Aracati es el pueblo para hacer escala antes de llegar a Canoa Quebrada. Normalmente hay buses y combis que unen estos pueblos pero nosotros llegamos de noche y tuvimos que coger un taxi.
El pueblo de Canoa Quebrada se dio a conocer para el turismo en los años 70 cuando algunos hippies encontraron este inaccesible pueblo. Desde entonces el pueblo se ha transformado hasta lo que se ve hoy en dia: unas 85 pousadas, muchos restaurantes, tiendas de souvenirs y artesanos en cada esquina.
Solo hay una inmensa playa, bordeada de acantilados rojos arenosos, muchas barracas y el resto, lo típico: arena blanca, agua limpia y transparente... Los pescadores siguen saliendo a pescar en las llamadas jangadas, pequeños barcos planos de vela, incluso se pueden hacer excursiones turisticas sobre ellos.
La primera impresión no me hizo mucha gracia: demasiados turistas, muchos negocios y el nombre de Broadway en la calle principal, pero solo consistia en acostumbrarse. Montamos la tienda de campaña en una pousada cerca de la playa e intentamos sacar algo bueno de ese turismo masivo: la venta de artesania. Aunque a mi no me gusta, la mejor manera de vender en Canoa es mangueando por la playa, asi hicimos, preparamos un panel y salimos a laborar. Una de las cosas extrañas fué el recivimiento de los otros vendedores, normalmente no quieren que otros artesanos vendan, pero en Canoa Quebrada todos nos dieron la bienvenida.
La venta fué bien, pasamos varios dias en la carpa y luego alquilamos una casita, en total pasamos unos 10 dias viviendo casi completamente de lo que vendiamos trabajando varias horas diarias.
El dueño de la casa que alquilamos era un argentino perteneciente a la doctrina del Santo Daime y acordamos acudir juntos a un ritual, pero al final no fue posible. Para el que no lo sepa, el Santo Daime es la bebida conocida como ahyauasca, una liana de la selva mezclada con hojas de otra planta. El Santo Daime, una religión de la selva, realiza sus rituales en muchas partes del mundo, incluida españa, donde tampoco se considera una bebida ilegal o una droga. En Canoa Quebrada las sesiones se llevan a cabo dentro de una iglesia y una donación es suficiente para asistir al ritual.
Esta liana esta clasificada dentro del grupo de plantas enterógenas, que significa: capaz de suscitar la experiencia de dios en si mismo, y es utilizada para producir una expansión de conciencia y ver la realidad de una forma diferente. Esta bebida era utilizada antiguamente por shamanes en la selva de forma medicinal, haciendo al shaman "viajar hasta al cosmos y intervenir mágicamente en los cuerpos de los enfermos".
En conclusión Canoa acabó gustándome mucho, el ambiente, la playa, la barraca freedom... de las 3 playas más turisticas de Brasil: Pipa, Canoa Quebrada y Jericoacoara, creo que me quedo en la canoa aunque este rota.
Un dia decidimos que ya era suficiente y decidimos movernos un poco más al noroeste, nuestro próximo destino fué Prainha do Canto Verde. Un pueblo de pescadores con muy poco turismo y muy tranquilo, donde encontramos una pensión al borde de la playa. Aqui tambien pescan con jangadas, pero es más autentico, la época del año solo proporcionaba gambas y langostas, tuvimos que sacrificarnos y comer solo eso. Viven pocas familias en prainha y en los alrededores se pueden encontrar dunas, cocoteros y lagunas para ti solo. Tiene una inmensa playa en la que solo tienes que caminar unos metros para encontrarte completamente solo en la arena blanca.
Acordamos salir a "cazar" langostas en jangada con un pescador pero el dia anterior se canceló la cita, me huviera encantado pero no pudo ser.
Varios dias pasamos descansando aqui para seguir nuestra ruta, próxima estación: Fortaleza.
sábado, 23 de agosto de 2008
miércoles, 20 de agosto de 2008
Oh, linda Pipa!!
Olinda es una ciudad pequeña construida, al igual que Lisboa, en 7 colinas. Actualmente ha sido deborada por Recife, capital del estado de Pernambuco, y se encuentra rodeada. Los habitantes de Olinda aconsejan subir a la ciudad para ver Recife donde "se merece", abajo. Con una arquitectura colonial preciosa y mucha historia e historias, Olinda adoptó su nombre cuando al ver el paisaje alguien dijo: "oh, lindo lugar para construir una ciudad" y asi se hizo.
Es una de las ciudades más al este de Brasil y en sus playas se pueden ver carteles anunciando de lo peligroso de bañarse en estas aguas "perigo tubarão", peligro tiburones, no tentamos a la suerte.
Nuestra visita en Olinda fué corta, unas 24 horas, pero intentamos aprovechar al máximo y vimos todo lo que pudimos, incluso nos metimos en la favela con un amigo-guia gratuito (solo nos costó 2 cigarros) . Al salir de la favela nos dijo: "ahora podeis ir tranquilos por Olinda, nadie os va a causar problemas, todos os han visto conmigo" No tuvimos ocasion de comprobar si tenia razón o no.
Puedo escribir mucho de Olinda, pero escribiria más o menos lo mismo que de Ouro Preto, de la parte histórica de Salvador o de cualquier otra impresiva ciudad colonial brasileña, ya que la arquitectura de estas ciudades viene a ser muy similar.
Nuestro siguiente destino fué la playa de Pipa, donde impacientemente nos esperaban los familiares que nos dejaron solos en Salvador.
Pipa es un pueblo pequeño preparado para el turismo, se dice que es el único que puede hacerle competencia a Jericoacoara, la playa más visitada de Brasil. Nos hospedamos en una casa que mi upaito habia alquilado, y pasamos varios dias juntos antes de que volvieran a casa.
En Pipa hay 3 playas principales, la del amor, muy bonita para verla desde arriba de los acantilados, el agua dibuja un corazón en la arena de la playa. Desde abajo la situación cambia un poco, el viento es fuerte y la arena da buenos latigazos, la costa esta llena de rocas que no permiten un baño tranquilo y las olas ayudan a que te puedas dar unos consistentes restregones con las piedras, yo con uno tuve suficiente. La playa principal está llena de bares en los que las mesas llegan hasta el agua y es donde se reunen todos los turistas. La tercera playa es la mejor, se llama bahia dos golfinhos, bahia de los delfines, y realmente hace mención a su nombre. Una bahia cerrada con acantilados rojizos, arena blanca, agua transparente y delfines saltando por toda la playa, y además no tiene muchos visitantes. Lo más usual es hacer un viaje en barco para ver los delfines, pero este viaje te guia hasta esta bahia a la que se puede llegar andando y sin pagar se pueden ver la misma cantidad de animales y hasta nadar mas cerca de ellos.
Cuando estábamos llegando a la playa vi varios saltando a lo lejos y rápidamente nos metimos en el agua, se veian más pero no muy cerca, hasta que en un momento uno saltó a 2 metros de nosotros salpicándonos agua, me dió una impresión y una subida de felicidad indescriptible solo comparable con que te compren uno de los collares grandes que vendemos (aunque todavia no lo hallamos experimentado).
Pasamos buenos dias con meu pai y su namorada: cervezas, caipirinhas, ostras y pescados fué nuestra dieta (bueno no solo esto pero queda bien), la bahia dos golfinhos nuestro destino diario, el clubo nuestro lugar de descanso y el polo sobre elefante nuestro deporte favorito.
El mismo dia que ellos volvieron a España nosotros volvimos al arroz con frijoles, adios amigas ostras.
El próximo paso fué una corta parada en Natal y otra en Aracatí para llegar a Canoa Quebrada.
Es una de las ciudades más al este de Brasil y en sus playas se pueden ver carteles anunciando de lo peligroso de bañarse en estas aguas "perigo tubarão", peligro tiburones, no tentamos a la suerte.
Nuestra visita en Olinda fué corta, unas 24 horas, pero intentamos aprovechar al máximo y vimos todo lo que pudimos, incluso nos metimos en la favela con un amigo-guia gratuito (solo nos costó 2 cigarros) . Al salir de la favela nos dijo: "ahora podeis ir tranquilos por Olinda, nadie os va a causar problemas, todos os han visto conmigo" No tuvimos ocasion de comprobar si tenia razón o no.
Puedo escribir mucho de Olinda, pero escribiria más o menos lo mismo que de Ouro Preto, de la parte histórica de Salvador o de cualquier otra impresiva ciudad colonial brasileña, ya que la arquitectura de estas ciudades viene a ser muy similar.
Nuestro siguiente destino fué la playa de Pipa, donde impacientemente nos esperaban los familiares que nos dejaron solos en Salvador.
Pipa es un pueblo pequeño preparado para el turismo, se dice que es el único que puede hacerle competencia a Jericoacoara, la playa más visitada de Brasil. Nos hospedamos en una casa que mi upaito habia alquilado, y pasamos varios dias juntos antes de que volvieran a casa.
En Pipa hay 3 playas principales, la del amor, muy bonita para verla desde arriba de los acantilados, el agua dibuja un corazón en la arena de la playa. Desde abajo la situación cambia un poco, el viento es fuerte y la arena da buenos latigazos, la costa esta llena de rocas que no permiten un baño tranquilo y las olas ayudan a que te puedas dar unos consistentes restregones con las piedras, yo con uno tuve suficiente. La playa principal está llena de bares en los que las mesas llegan hasta el agua y es donde se reunen todos los turistas. La tercera playa es la mejor, se llama bahia dos golfinhos, bahia de los delfines, y realmente hace mención a su nombre. Una bahia cerrada con acantilados rojizos, arena blanca, agua transparente y delfines saltando por toda la playa, y además no tiene muchos visitantes. Lo más usual es hacer un viaje en barco para ver los delfines, pero este viaje te guia hasta esta bahia a la que se puede llegar andando y sin pagar se pueden ver la misma cantidad de animales y hasta nadar mas cerca de ellos.
Cuando estábamos llegando a la playa vi varios saltando a lo lejos y rápidamente nos metimos en el agua, se veian más pero no muy cerca, hasta que en un momento uno saltó a 2 metros de nosotros salpicándonos agua, me dió una impresión y una subida de felicidad indescriptible solo comparable con que te compren uno de los collares grandes que vendemos (aunque todavia no lo hallamos experimentado).
Pasamos buenos dias con meu pai y su namorada: cervezas, caipirinhas, ostras y pescados fué nuestra dieta (bueno no solo esto pero queda bien), la bahia dos golfinhos nuestro destino diario, el clubo nuestro lugar de descanso y el polo sobre elefante nuestro deporte favorito.
El mismo dia que ellos volvieron a España nosotros volvimos al arroz con frijoles, adios amigas ostras.
El próximo paso fué una corta parada en Natal y otra en Aracatí para llegar a Canoa Quebrada.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
