25 horas tardò el bus de Santiago a Calama, donde bajamos del vehìculo para almorzar. Chile es famoso por su seriedad y buen servicio en los transportes, tardamos 3 horas màs de lo normal y de comer nos dieron 4 galletas y un zumo (literalmente) en las 25 horas, sufrimos de inaniciòn formal. Cuando compramos en viaje nos aseguraron 3 comidas calientes, espero que nos las manden al hotel. El menù tardò segundos en ser devorado y cuando pudimos, salimos direcciòn San pedro de Atacama, otro rato màs en bus...
San Pedro està en el desierto de Atacama, a unos 2400 metros de altura, teòricamente el desierto màs seco del mundo y dicen que tiene el cielo màs limpio del planeta, como no hay agua alrededor, no hay evaporaciòn y còmo es de comprender no hay nubes. Dicen que cuando llueve, 2 veces al año, es agua de nubes importadas de Bolivia. Còmo cualquier otro desierto, tiene temperaturas extremas, mucho calor de dia y mucho frio de noche, no tienen calefacciòn porque dicen que las construcciones de adobe almacenan el calor del dia y lo liberan por la noche, al menos en nuestro hotel el adobe se quedaba dormido y se olvidaba de liberar algo.
Llegamos de noche y no habia luces en las calles, solo las del interior de las casas de adobe, esto le daba un toque interesante. Agencias de turismo, alquiler de bicis, hoteles, hostales, tiendas, restaurantes, una iglesia, una comisaria de policia y la plaza son las construcciones del pueblo, quitando los carteles, queda un pueblo muy bonito.
Barajamos las posibles excursiones y escogimos una de las tìpicas: valle de la luna y valle de la muerte. La visita fuè bonita e interesante, esperamos para ver el atardecer desde la gran duna en el valle de la luna y volvimos a casa. Alquilamos unas biciletas y fuimos con un trabajador del hotel a hacer sand boarding por las dunas del valle de la muerte. Llegamos por la tarde, nos diò tiempo a aprender como nos teniamos que poner las tablas, que hacer para doblar y tirarnos varias veces hasta que se hizo de noche. El pensamieno era hacer sand boarding bajo la luna llena, pero la luna no apareciò, seguimos tiràndonos casi a ciegas y esperamos a la desaparecida luna. Tras varias carreras, risas y caidas decidimos que la luna posiblemente tardaria en salir y nos estàbamos congelando, asi que volvimos al pueblo contentos y llenos de arena.
Otra excursiòn muy habitual es la de los geisers. Pasan a recogerte a las 4 de la mañana para ver los geisers del tatio al amanecer con mucho frio, nosotros pensamos en ver algunos en el viaje a Uyuni, asi que no fuimos.
Hay 4 compañias que hacen el viaje en 4X4 por el salar a Uyuni, en la oficina de turismo tienen un libro donde la gente escribe de todo sobre las diferentes empresas, lo leimos y solo nos dejò una opciòn "la estrella del sur". El recorrido del viaje es igual en todas, 3 dias y 2 noches y los precios son màs o menos iguales, de 45000 a 55000 pesos chilenos, como es habitual, la màs barata tiene malas referencias. Los Jeep suelen llevar de 4 a 6 turistas màs el chofer y una cocinera.
El domingo temprano empezamos el recorrido, en el coche ibamos 5 turistas, 2 holandeses, 1 australiano y nosotros. El primer dia es de subida, desde los 2400 de san pedro hasta los 4500 msnm. La primera parada fuè en la laguna blanca, con minerales que producen el color y en la laguna verde, que tiene ese color por las algas del fondo, solo se ve el color cuando hace viento. Paramos en los geisers con un frio impresionante, estos geisers, al contrario de los del Tatio, estàn en funcionamiento durante todo el dia, puedes ver el agua hirviendo dentro de los huecos, el vapor saliendo y el fuerte olor a azufre, son pequeños pero bonitos. La ùltima parada fuè en la laguna roja, tambièn coloreada por algunos minerales como el hierro, donde vimos flamencos cerca nuestra, rodeados por un paisaje contundente. Cerca de esta laguna hicimos noche, en un refugio, muchos de los que pasan por aqui la califican como "la noche mas fria de sus vidas", nosotros que habiamos escuchado esto muchas veces, pedimos muchas mantas y nuestra cocinera nos calentò agua en botellas para ponerlas dentro de la cama. Estoy seguro de que no fuè la noche mas fria de nuestras vidas, pero posiblemente una de las peores. Elegimos dormir con muchos kilos encima nuestra y sobre un colchòn totalmente deformado. La altura nos impidiò pegar ojo, justo cuando estabas cogiendo el sueño, te despertabas de un salto, posiblemente por la falta de oxigeno. Los dolores de cabeza y de espalda fueron los otros aliados para fastidiarnos la noche.
Al dia siguiente todos estàbamos muertos, mi cabeza no me dejaba dar un paso, asi que imaginense en el 4X4 pegando saltos, la coca fuè lo que me ayudò. El segundo dia estàba dedicado a las llanuras altiplànicas y a las lagunas que hay en ellas, un volcàn en semierupciòn, muchas horas en el coche y la llegada al borde del salar para dormir en un hotel de sal, sin duda el dia màs duro. El hotel era muy bonito, con muchas habitaciones, todos los muros construidos con bloques de sal y mucha sal fina en el suelo. Esta sal no es comestible ya que no contiene yodo, tardaron 2 años en construir el hotel bloque a bloque y para pegar los bloques, màs sal. La noche aqui fuè mucho mejor, en un colchòn normal, tras una buena cena y mucho vino para ayudar a coger el sueño.
A las 6 de la madrugà salimos del hotel para ver el amanecer desde el centro del salar. Sal, sal y màs sal es lo que hay en el salar de Uyuni, el màs grande del mundo con 12000 km cuadrados. En el centro el espesor de la sal llega casi a los 2 metros y dicen que sigue creciendo y que nunca se va a acabar la sal aqui. El salar no es llano, tiene forma abombada y en època de lluvias suele inundarse por completo. En el centro hay varias islas, nosotros visitamos la del pescador, llena de cactus San Pedro, rocas parecidas al coral (como las rosas del desierto) y muchos pinchos, de hecho todavia tenemos algunos en la ropa. Visitamos el antiguo hotel de sal, construido en el centro del salar. Ahora se ha prohibido el uso porque los turistas ensuciaban mucho y pasaban toda la noche caminando por los alrededores y tirando basura, solo son legales los que hay en los bordes del salar, pero de todas maneras, este sigue abierto como museo y kiosco. Otra parada fueron los ojos de sal, pequeños charcos conectados con un volcàn cercano, donde el agua altamente mineralizada se mueve como si hirviera. Muchos trabajadores del salar se dan cortos baños aqui para los dolores de articulaciones. Y llegamos al borde del salar, a Colchani, un pueblo que vive de lo que les venden a los turistas y del yodado de la sal para consumo.
Nuestra ùltima parada fuè el cementerio de trenes para terminar en el pueblo de Uyuni un poco màs tarde de mediodia.
Todos estamos muy contentos con la compañia, buena y mucha comida, el chofer no parò de aclarar dudas, todos se portaron muy bien con nosotros, lo ùnico malo fuè la 1ª noche.
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3 comentarios:
Estoy gratamente sorprendida por la narración tan exquisita que haces de todo. Lo cuentas tan bien y con tanta minuciosidad que se ve y se vive (me acabo de encontrar un poco de arena en la cabeza....!).
Según lo describes, y quitando la noche horrible de frío, de dolor de cabeza y de espalda (me imagino lo duro que sería), tiene que ser impresionante y grandioso ese viaje de tres días por el desierto de sal.
Me siento muy feliz de saber los sitios y las cosas que estais conociendo y las experiencias que estais viviendo. Supongo que será dificil ver otro cielo tan limpio como ese que habeis visto. Guardadlo todo en vuestra memoria que es el mejor disco duro.
Os felicito por todo y por supuesto por la narración, es espectacular. Seguid así. Os quiero.
Reconociendo el esfuerzo que supone mantener un blog así.
Reconociendo también el mérito que supone escribir un artículo tan largo y tan bien contado.
Y reconociendo lo bien que salís de todas las situaciones.
Te felicito, Martín. Mereces reconocimiento y las flores que crecen día a día en tu blog.
Ahí va otra flor de mi parte.
Un abrazo grande a los dos. Dori
Da alegría comprobar que ésta parte del viaje ha cubierto todas las espectativas. Se nota por la longitud y la riqueza de detalles de la narración.
La verdad es que es una ruta muy interesante, la anotamos cómo ruta pendiente de visitar pués tiene casi de todo.
No es una ruta fácil, y así lo cuentas estupendamente en el diario. Ha sido un gran acierto contratarla por agencia y hacerla en 4x4, sino, os hubiéseis perdido gran parte de su riqueza paisajística. Las fotos del albun da buena cuenta de ello.
Bueno, Martín y Ugne, nuevamente, un fuerte abrazo a ambos y seguid contando vuestras vivencias que también se hacen nuestras.
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