El jueves pasado salimos de Porto Alegre por la costa hacia un pueblecito llamado Mostardas. Decidimos venir aqui más que nada al ver el nombre en el mapa, aunque también nos gustó otro pueblo llamado Pelotas, pero como comprendereis es mas interesante un moscardón con mostaza que una bolilla. No sabiamos mucho de este lugar, salvo que está entre una lagoa (laguna) y el océano atlantico, en una fina franja de areia branca (arena blanca). Cuando estábamos llegando comenzamos a falar (hablar) con una nativa que nos aconsejó ir a la praia (playa, a unos 30 minutos en onibus(autobus)), cuando llegamos al pueblo y vimos la única calle, decidimos hacerle caso a la señora.
Nos ha sorprendido mucho la bondad de la gente de aqui, para que os hagais una idea, conseguimos rebajar un apartamento con todo en primera línea de playa en temporada alta a 10 euros diarios. También hemos sido victimas de una adopción por una familia muy amable, la que nos proporcionó comidas típicas a cambio de unas palabras, era la primera vez que hablaban con alguien de fuera. Hemos vendido pulseras a todo habitante del pueblo, esto ha ayudado a quedarnos sin gastar ni un real en los 4 dias que pasamos en la praia.
La praia:
Llegando a la playa estabamos impresionados por las grandes dunas de arena blanca, y hasta llegamos a pensar que habiamos elegido el lugar deseado, pero al ver realmente la playa nos dimos cuenta de que no. Es un lugar ventoso, el agua no es muy clara y los pocos coches pasan a toda velocidad por la arena. Es un lugar de pescadores, sobre todo de camaraõ (gambas), cosa que disfrutamos mucho gracias a los deliciosos platos con gambas de Ilza, nuestra madre adoptiva.
Una mañana, nos despertamos sobre las 6 y salimos a encontrarnos con Tazinho, un pescador muy amable amigo de "nuestra" familia, y fuimos con él a recoger unas cajas de gambas y centollos de la lagoa dos peixes. Centollos 0,70 reales el kilo (unos 25 céntimos de euro) y las gambas frescas estan a 2 reales /kilo (menos que un euro, unos 75 céntimos). El amanecer fué increible, con colores nunca vistos por estos ojos gringos (guiris, y yo que pensaba que los gringos eran solo los americanos, vengo a brasil y resulta que yo soy uno). Yendo con la furgoneta por la playa mientras veiamos ese impresionante nacer del sol, nos paró un capivara (el roedor más grande del mundo) frente el coche, y al vernos se metió en el mar a nadar, nunca me hubiera imaginado un capivara nadando en el mar, pero como dicen en Bolivia "en sudamerica todo es posible, pero nada es seguro".
Nuestro destino ahora es Saõ Jose do Norte, para pegar (coger) una lanchinha (barco) y cruzar hasta Rio Grande (Big River) y una vez alli poder ver la playa mas grande del mundo en Cassino.
Cuando salgamos de Brasil voy a echar de menos el idioma que agora falo muito bom (ahora hablo muy bien), bueno, la verdad es que no muy bien pero al menos entendo tudo (me entero de tó).
Quiero felicitar a mi hermano, no por su cumpleaños que no es mérito suyo, sino por hacerse apóstata.
lunes, 11 de febrero de 2008
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
