martes, 26 de febrero de 2008

Uruguay

Fuè el dia 15 cuando salimos de Chui o Chuy, seshamos la entrada y fuimos a Punta del Diablo.
Viajamos hacia este pueblo de pescadores engañados por la "fantàstica" guia Lonely Planet (que no nos està sirviendo de casi nada, solo para leer un poco de historia de las ciudades), la cual aseguraba que las plashas de punta del diablo son las màs bonitas de sudamèrica, solo puedo decirle al incompetente que ha escrito esto que se beba otro en los cuñaos, serà pelotudo. Punta del diablo nos ha gustado, tiene plashas lindas y alguna sin gente, un dia pasamos el dia en la plasha de la viudita, donde estuvimos solos en varios kilòmetros de arena y dunas. Supongo que si vos venìs hace unos años tenìa que ser un sitio relindo pero ahora està siendo invadido por los boludos de los turistas, sobre todo porteños, que son mal vistos por los uruguashos. El pueblo es repequeño pero tiene casi de todo, lo bueno es que es mas artesanal. Venden pan buenìsimo, pastelitos, helados artesanales que te podès morir, exquisitos buñuelos de algas con ceboshita, empanadas de pescado, de mejishones, licores de todo tipo: de dulce de leche, de huevo, de butià(una especie de datil que se recolecta en la provincia de rocha), boniatos en almibar, mermeladas caseras de casi todo... en fin, que pasamos 10 dias en una cabaña cerca de la plasha que rebajamos dando làstima y por supuesto por ser buenos artesanos.
En este pueblo conocimos a dos parejas de Montevideo, con las que pasamos buenos dias en las plashas y con las que disfrutamos mucho conversando.
La noche de luna llena, mientras miràbamos el eclipse completo, Ugne sufriò un accidente con una roca y se lastimò un dedo del piè (tuvimos hacer una minioperaciòn, cortando varios trozos de carne que colgaban, en vez de bisturi usamos un maravishoso cortauñas), asi que no pudo asistir a lo que narro a continuaciòn.
Al dia siguiente del eclipse accidentado fuì con martin y shovi, una de las parejas de las que he hablado antes, hacia Valizas y desde allì anduvimos 4 horas por las dunas hasta Cabo Polonio. La caminata fuè preciosa, al principio subimos y bajamos dunas de arena blanca y luego, recorrimos todas las plashas que separan estos pueblos. Hacìa un dia estupendo, no habia ni una nube y el cielo estaba de un azul intenso, el contraste con el blanco de las dunas y el mar era alucinante. Normalmente la caminata se hace mas ràpido pero era todo tan bonito que paràbamos cada rato. Cabo Polonio dicen que es la reserva de lobos marinos mas grande de sudamèrica, y que se pueden ver desde muy cerca, en realidad no se ven desde tan cerca, la mashoria estàn en las islas de enfrente del cabo. Cuando sha creia que solo ibamos a ver varios a unos 15 metros de distancia, encontramos una cria perdida a la que ayudamos a entrar al agua, nos comentaron que cuando se pierden, normalmente mueren al no poder shegar a la isla a encontrar a su familia, espero que al menos esta sobreviviera.
En un bar del pueblo tienen como mascota a un pingüino llamado Pancho muy gracioso, el dueño dice que hasta sale al mar a nadar con èl y vuelven juntos.
Tras esta corta visita a la costa norte de Uruguay, nos fuimos a la capital, Montevideo, con 1 millon y medio de habitantes, la mitad de la poblaciòn del pais. Nos estamos alojando en la casa de Leo y Majo (Maria Josè), la otra pareja que conocimos en punta del diablo, a la que agradecemos su hospitalidad y amabilidad. Una cosa extraña de la ciudad es que, al contrario de sus semejantes latinoamericanas, la ciudad vieja està muy descuidada, sucia y con muchas casas coloniales en ruinas. De todas maneras es una ciudad muy bonita, llena de parques , àrboles y casonas.
Uruguay tiene un gran indice de emigraciòn, todos, absolutamente todos tienen un familiar que emigrò a españa, generalmente a Barcelona. No hace mucho leì en un artìculo que decìa que Montevideo y Barcelona son ciudades muy parecidas, y este es el motivo principal de que se trasladen allà. Esto me llenò de ilusiòn por ver esta ciudad, pero mi conclusiòn, que posiblemente no sea la de la mashoria, es que no tienen nada que ver, salvo que son ciudades costeras. Montevideo, aùn siendo una ciudad bonita y atractiva, no tiene la besheza ni la arquitectura de la capital catalana.
Otros datos interesantes sobre el pais de Gardel (cosa de lo que estàn muy orgullosos) son: es el pais màs seguro de sudamèrica, tiene el indice de suicidio màs alto y es el ùnico en el que no quedan indìgenas, al menos vivos. El fùtbol aqui es una religiòn, son totalmente fanàticos, posiblemente porque aquì fuè donde se jugò el primer mundial de fùtbol de la historia, que como todos sabràn, ganò Uruguay. Si tengo la oportunidad este fin de semana me gustaria ver un partido del Nacional de Montevideo en el Parque Central, el pequeño estadio històrico donde se jugò el primer partido del primer mundial de la historia.

Adios Brasil

Todo siguiò màs o menos segùn lo previsto, dejamos mostardas en bus por una carretera de arena hacia Sao Jose do Norte, desde donde cogimos una barca hacia Rio Grande. Allì pasamos 3 dias de lluvia intensa que inundò parte de la ciudad y la dejò sin luz. Estò nos obligò a olvidar Cassino, que sufriò màs los efectos de la tormenta, derribando àrboles, inundando carreteras y màs cosas segùn la televisiòn provincial de Rio Grande do Sul.
Viajamos directos a Chui, que es la parte brasileña de la ciudad fronteriza con uruguay. Chui es una ciudad teòricamente en tierra de nadie, antes de entrar tienes que sellar la salida de brasil y no entras a Uruguay hasta que no salgas de la ciudad. Pero en realidad solo una calle separa los paises y las ciudades, que es solo una pero con nombres diferentes dependiendo de la parte de la calle en la que te encuentres, Chui es la brasileña y Chuy la parte Uruguaya . Chuy, la Uruguaya, es un puerto franco, libre de impuestos donde puede comprar todo el mundo sin tasas menos los uruguayos. Aqui hemos pasado 1 dia y medio cambiando de pais ilegalmente cada rato. Dormiamos en Brasil, comiamos en Uruguay, compramos tabaco en Brasil y un Mp3 en Uruguay, hasta vimos un concierto en Uruguay desde Brasil. El precio del tabaco se doblaba si cruzabas la calle, el de los electrodomèsticos se reducìa a la mitad y el del alojamiento tambièn aumentaba en la parte Uruguaya, vamos una situaciòn un poco extraña, asi que nos fuimos a Punta del diablo.