miércoles, 12 de diciembre de 2007

Odisea en Copacabana

Hace varios dias llegamos a este pueblo boliviano en la costa este del lago titicaca. No se porquè pero creì a un israelita que viajaba con nosotros, que nos dijo que en su guia pone que hay cajeros. Cruzamos la frontera con varios bolivianos, varios cèntimos de euro. Cuando fuimos a buscar uno de esos cajeros, resulto que solo era uno y ademàs no funcionaba. Los dos bancos del pueblo estaban cerrados porque era lunes (en realidad yo tampoco lo entiendo). Y segùn las personas a las que le preguntamos abririan al dia siguiente por la tarde. Con unos 30 cèntimos de euro en el bolsillo y màs hambre de la que nos hubiera gustado tener, nos propusimos buscarle una soluciòn al problema. El primer paso fuè buscar a alguien con dinero que nos prestara algo, viajabamos con un muchacho de granà, dos israelitas y una holandesa y todos tenian el mismo problema que nosotros, asi que pasamos a la siguiente opciòn. Pensar otra soluciòn. Nos recorrimos todos los restaurantes y hoteles del pueblo en los que se podia pagar con tarjeta, resultò ser solo uno (esto nos llevò un buen rato, vamos que ya era de noche). En èl nos tomamos una cerveza y unas ensaladas mientras esperàbamos a que los que estaban comiendo terminaran y pagaran, en ese momento entramos en acciòn. Solo nos interesaban los que iban a pagar en efectivo. Cuando una pareja de guiris pidiò la cuenta hice lo que tenia que hacer, mandè a Ugne a hablar con ellos con cara de làstima, lo que pretendìamos era que nos dieran el dinero y nosotros pagàbamos su cena con nuestra tarjeta (era la ùnica opciòn que se nos ocurriò). Conseguimos cobrar dos cenas. Para celebrarlo, nos comimos una fondù de chocolate caliente con muchas frutas, papaya, plàtano, piña, cerezas....que estaba buenìsima y salimos del restaurante con el buche lleno y unos 35 dòlares en el bolsillo mientras los demàs se habian dado por vencidos y estaban rogando al dueño de un bar que les dieran de comer fiao. Creo que os podeis sentir orgullosos de nosotros.
Por otro lado, es increible la diferencia de trato de la gente peruana a la de Bolivia, no son nada de amables, es mas yo dirìa que son muy estùpidos, responden mal, si tienes la suerte de que te respondan y ademàs ni siquiera te miran. Asi hemos pasado varios dias en Copacabana hasta que Ugne me dijo "dèjame en paz" y asi hice, la llevè a la capital estatal màs alta del mundo, La Paz.
Aqui nos hemos dado cuenta de que la gente boliviana no es tan estùpida, solo son estùpidos todos los habitantes de Copacabana, en La Paz al menos te miran cuando te responden, ya sea bien o mal. Creo que me ha llevado una desilusiòn con el trato de los bolivianos hacia nosotros hasta ahora, si algo cambia lo comunicarè.

domingo, 9 de diciembre de 2007

lago Titicaca y las islas

Llegamos a Puno para visitar las islas del lago Titicaca. Las primeras en caer fueron las mas turísticas, las islas flotantes de los Uros. En total son unas cuarenta y pico, vimos 3. En una de ellas nos hicieron un simulacro de como las construyeron. Nos dimos una vuelta hacia otra isla en una barca tradicional de totora, que para el que no lo sepa son juncos que nacen en el rio, de lo que están hechas también las islas. Nos comimos un ceviche de trucha y mareados nos volvimos a Puno. Yo me sentí mal después de estas islas, porque aunque no lo parece se están moviendo continuamente.
Al dia siguiente no fuimos a Amantaní, la isla más grande del lago navegable más alto de mundo (según los peruanos, que también dicen que la parte peruana es titi y la caca es de Bolivia). En esta isla no hay luz ni agua, excepto la del lago, asi que nos quedamos a dormir, en parte porque dicen que los atardeceres son preciosos y porque al no haber luz se pueden ver muy bien las estrellas. No tuvimos esa suerte, nos lluvió y estubo toda la noche muy nublado. Nos alojó una familia, nos diern 3 comidas y cama por muy poco. Todas las familias de la isla tienen derecho a alojar turistas, asi que se van rotando y te vas a donde te toca. La isla es muy bonita, no tiene mucha vegetación pero desde la cima de la montaña se puede ver Perú y algunos nevados de Bolivia, muy buenas vistas.
Al otro dia nos fuimos a Taquile, otra islita muy parecida a Amantaní pero más chica y es famosa porque los hombres son los que tejen. Había buena artesanía en la isla pero como sabreis no podemos acarrear todo lo que no guste por toda sudamerica.
Ahora estamos otra vez en Puno y mañana nos vamos a Copacabana, Bolivia, para visitar las islas del lado boliviano, que dicen que son más limpias y más bonitas, ya os contaré.

Aguas Calientes - Machu Picchu

Hay varias maneras de "subir" a Machu Picchu desde Cuzco.
La mas tradicional, la mas cara y la mas cómoda es coger un tren desde el mismo Cuzco hacia Aguas Calientes. Un total de 80 dólares ida y vuelta (mas o menos).
Otra es ir a Ollantaytambo y desde alli coger el tren. sobre 45 dólares.
Y la otra es coger muchas combis y luego andar muchas horas. 15 / 20 dólares.
Creo que escogimos lo adecuado y os lo cuento a continuación.
Ahorita he perdido la cuenta de que número de dia es y por supuesto que dia de semana. Lo que quiero decir es que un dia no hace mucho dimos una vuelta por el valle sagrado, empezamos por Pisac, un pueblo turistico con muchos puestos artesanales. Allí visitamos las ruinas de Pisac situadas en una montaña, a la que realmente cuesta trabajillo subir. Las ruinas son interesantes pero no son nada del otro mundo.
Más tarde visitamos Ollantaytambo, visitamos las ruinas, que son mas bonitas que las de Pisac, las ruinas y el pueblo. El pueblo está construido, al igual que Cuzco sobre ruinas incas, es pequeño pero merece la pena dar una vuelta por él.
De aquí cogimos el tren hacia Aguas calientes, el pueblo mas cercano a Machu Picchu.
Como es lógico, Aguas Calientes se llama asi porque tiene relación con algunas aguas que tienen una temperatura elevada. Estas aguas aparentemente son medicinales, vamos, aguas termales. El pueblo está lleno de hoteles y restaurantes, pero todo el entorno es increible. Al estar situado a los 2 mil y algo metros de altura, pertenece a zona selvática y las inmensas montañas que lo rodean están conpletamente repletas de vegetación.
Hicimos noche aqui, mas que nada porque llegamos a las 10 de la noche.
Al dia siguiente por la mañana temprano, que digo temprano, excesivamente temprano, a las 5 y media, cogimos un bus para las ruinas.
Machu Picchu (montaña vieja).
Lo mas sensato que puedo decir es que le doy el visto bueno para ser una maravilla del mundo. Cuando llegamos habia mucha niebla y no se veia casi nada, pero en un segundo desapareció y lo vimos. En realidad tenia un poco de miedo, porque como suele pasar cuando escuchas muchas cosas buenas de algo, luego te llevas una decepción. Macu Picchu no es el caso, es increible todo en él, desde las ruinas hasta el paisaje que se ve desde estas. Por supuesto no contratamos ningún guia, y estoy contento de no haberlo hecho porque no fuimos pegando a los grupos de gringos pijos que tenian y nos enteramos exactamente de lo mismo que ellos, pero gratis.
Sobre las 8 de la mañana subimos al Huaina Picchu (montaña joven), desde la que se pueden ver unas vistas increibles. Lo malo de esta montaña es que tiene 1 hora y algo de subida muy dura, sobre todo al cruzar el templo de la luna, ya casi al final, donde se vé lo pequeño que eran los pies de los incas (los peldaños eran tan chicos que no cabía mi pie de lado y subimos a 4 patas).
También visitamos el puente inca, pero no tiene mucho interés porque solo puedes verlo de lejos y no muy bien.
En total fueron 10 horas en las ruinas, y no me importaría haberme quedado 10 más. Pero me defraudé un poco al escuchar a un guia decir que solo el 50 por ciento de las ruinas son originales.