El dia 20 de nov. salimos de Lima hacia Chosica en un taxi colectivo. Chosica, proviene de la palabra aymara "Chosecc" que significa "lugar donde habitan numerosas lechuzas", debe ser lo único que puede habitar aqui, porque es un pueblo feo, pequeño, sucio y polvoriento, es dificil respirar porque las montañas que lo rodean son de polvo fino que se te mete en la nariz. Asi que cogimos una combi hacia San Pedro de Casta el mismo dia. 3 horas de camino por una carretera estrecha sin asfaltar subiendo a 3500 m. de altura. A un lado, las montañas y al otro, una caida libre que prefiero no saber de cuanta altura. La combi estaba a reventar, unas 30 personas cuando esta tiene capacidad para unas 15 o 20. El viaje fué bonito, en la subida se podian diferenciar las diferentes capas de vegetación que cambian según la altura.
San Pedro de Casta.- la primera impresión es impresionante, es como sacado de una película. Es tranquilo, pequeño y éramos los únicos turistas. La gente viste sus ropas tradicionales, las mujeres usan alpargatas sin calcetines y en todo el pueblo no hay ni un coche, excepto la combi que nos subió. Burros, caballos, cabras, vacas y perros pasean por las calles de arena. En el viven unas 300 personas y todos estaban pendientes de nuestra visita. Alrededor de todo el pueblo hay muchos cactus, que por el nombre de estos saqué en conclusión porque el pueblo se llama San Pedro. Nos gustó tanto que pasamos aqui varios dias.
El jueves 22 decidimos subir a Marcahuasi. Marcahuasi, es una meseta a 4500 m. de altura, llena de rocas con erosiones que figuran rostros humanos y animales, a parte de unas ruinas preincaicas. se dice que las caras de esta meseta miran a la isla de pascua, las de pascua a otras similares que hay en el borde entre Perú y Bolivia, y estas a las de Marcahuasi, ¿casualidad? quien sabe.
La cosa es que no elegimos el mejor dia para subir, el caminos nos llevó unas 4 horas y pico de subida, varias horas en la cima y otras tantas de bajada, todo bajo una incesante lluvia que nos caló hasta los bronquios del pulmón derecho. Y para colmo hacia un frio del carajo y mojados lo disfrutamos aún más, por cierto, en el hotel no teniamos agua caliente. Por lo menos no sufrimos nada extraño por la altura, parece que la coca, en té, mascada y en pastillas, ayuda.
El viernes 23 salimos de San Pedro hacia Chosica, de Chosica hacia La Oroya y de aqui a Huancayo, en fin un dia completo entre bus y combi.
San Pedro de Casta.- la primera impresión es impresionante, es como sacado de una película. Es tranquilo, pequeño y éramos los únicos turistas. La gente viste sus ropas tradicionales, las mujeres usan alpargatas sin calcetines y en todo el pueblo no hay ni un coche, excepto la combi que nos subió. Burros, caballos, cabras, vacas y perros pasean por las calles de arena. En el viven unas 300 personas y todos estaban pendientes de nuestra visita. Alrededor de todo el pueblo hay muchos cactus, que por el nombre de estos saqué en conclusión porque el pueblo se llama San Pedro. Nos gustó tanto que pasamos aqui varios dias.
El jueves 22 decidimos subir a Marcahuasi. Marcahuasi, es una meseta a 4500 m. de altura, llena de rocas con erosiones que figuran rostros humanos y animales, a parte de unas ruinas preincaicas. se dice que las caras de esta meseta miran a la isla de pascua, las de pascua a otras similares que hay en el borde entre Perú y Bolivia, y estas a las de Marcahuasi, ¿casualidad? quien sabe.
La cosa es que no elegimos el mejor dia para subir, el caminos nos llevó unas 4 horas y pico de subida, varias horas en la cima y otras tantas de bajada, todo bajo una incesante lluvia que nos caló hasta los bronquios del pulmón derecho. Y para colmo hacia un frio del carajo y mojados lo disfrutamos aún más, por cierto, en el hotel no teniamos agua caliente. Por lo menos no sufrimos nada extraño por la altura, parece que la coca, en té, mascada y en pastillas, ayuda.
El viernes 23 salimos de San Pedro hacia Chosica, de Chosica hacia La Oroya y de aqui a Huancayo, en fin un dia completo entre bus y combi.
