No me esperaba algo de Queretaro, y me sorprendió. Un centro chiquito y demasiado limpio, dicen que es una de las ciudades más seguras del pais y además todos los árboles están muy bien recortaditos. Nos alojamos en casa de los Magaña, donde nos trataron muy bien e intentaron sacar tiempo para atendernos continuamente pese a sus ocupaciones. Estos 4 dias los pasamos compartiendo apartamento con Pique, el abuelo de la familia, un hombre muy simpático y gracioso. Agradecemos de corazón todas las visitas de Coco para asegurarse de que nos encontráramos bien y de que no nos faltase la comida y la muy interesante conversación con Chucho durante la noche. Pero sobre todo agradecemos a Ale su esfuerzo por enseñarnos todo lo posible durante su poco tiempo libre y también aprovecho para mandarle un saludo a Adrián.
Gracias a todos!!!
El centro de la ciudad es pequeño pero muy interesante, con placitas, arquitectura colonial y es casi tarea imposible encontrar un papelito en el suelo o algun chicle pegado en el respaldo de un banco. Los trabajadores de los restaurantes, como es habitual en México, intentan bajo cualquier circunstancia llevarte a comer a su lugar, incluso cuando no tienes hambre porque te has hinchao de desayunar crispis, café y pancakes, pero creo que eso ellos no lo saben. Hay varios sitios con trabajos de ópalos mexicanos, que se extraen aqui, en Querétaro, si os lo estais preguntando, la respuesta es si, tambien compré piedras aqui, no pude resistirme. No vimos la ciudad de dia, por diferentes motivos, bueno solo atardeciendo, por eso no hay ninguna foto nítida del centro, del acueducto o de la pirámide, y me quedé con todas las ganas de ver con que paciencia podan tan bien todos los arbolitos para que parezcan uno.
Un día hicimos una visita fugaz a San Miguel Allende, un pueblecito muy bonito y con buenos trabajos de orfebreria. Calles llenas de colores, iglesias, tiendas, bares y restaurantes en preciosas casas coloniales con un estilo más europeo, bien preparados para los turistas. Este pueblo es patrimonio de la humanidad y realmente es una belleza de lugar, enclavado en la montaña y con una iglesia barroca en la plaza principal, también con arbolitos bien podados.
La siguiente parada fué Guanajuato, ciudad minera y en la que no es facil encontrar artesanía local. Capital cervantina de américa y también patrimonio de la humanidad por la Unesco, una ciudad estudiantil y con mucha música. Dicen que se parece a Granada, bueno, para ser mas concretos se parece al Albaicin, pero con las casas de colores, rodeada de montañas y construida sobre las laderas. Un bonito recorrido es la subida al mirador del Pípila, se puede hacer en funicular, pero es demasiado facil, pagas, te montas y te bajas. Nosotros subimos caminando, por callejones estrechos, que de vez en cuando te regalan alguna maravillosa imagen de la ladera de enfrente, colorida y sin orden o encuentras alguna acogedora placita para parar por un momento la subida, respirar y fumarse un cigarro. La vista desde el mirador es impresionante, con toda la ciudad abajo, colores, cúpulas de iglesias, teatros, la universidad con su gran escalera... todo en una ojeada. Todas las calles zigzaguean por la montaña, en realidad es casi imposible verlas, pero te las imaginas por el hueco entre las casas, asi que no es nada facil encontrar donde te alojas si la fachada no esta pintada en algún color llamativo. La ciudad esta llena de túneles subterráneos que permiten moverse más rapidamente y conocerla de una manera diferente, en ellos los coches se sumergen para aligerar el tráfico en el centro e incluso hay paradas de bus bajo tierra.
Dicen que el nombre de la ciudad viene porque las montañas de alrededor parecen ranas, pero la verdad es que no me fijé, creo que se parecian más a montes, pero no me hagais mucho caso, de todas maneras que tiene que ver "rana" con "guanajuato". Algunas casas tienen habitaciones salidas de la estructura principal y sujetadas con palos, cuando las mirábamos, un hombre nos comentó: "se parece mucho a Palestina ¿¿no es cierto??", ¿pero no era a Granada?? cada uno dice una cosa diferente, me voy a por un taco.
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5 comentarios:
Dice Eduargo Galeano que El Pípila no es un mirador, sino un héroe. Que los mineros se rebelaron contra los opresores colonialistas españoles y que los sublevados eran indios. Algunos españoles guajuatenses, ricachones todos, se encerraron con todo el oro, plata, alhajas y 5.000 fanegas de maiz en la Alhondiga. Hubo degollatinas, saqueos y borracheras y los indios desnudaban a los muertos para ver si tenían rabo.
Dice que El Pípila, obrero de las minas, atravesando una lluvia de balas cojió una tea con brea e incendió la puerta de la Alhondiga.
Dice que el Pípila se llamaba Juan José Martínez y también dice que tiene otros nombres, todos los nombres de los indios que en las minas de Guanajuato son o han sido.
Ante todo quiero saludar desde aquí a toda la familia Magaña-Villaseñor y darle las gracias. Ya sabeis que os espero,¿vale Coco?.
Se nota que os ha gustado mucho Guanajuato por la cantidad de fotos que habeis colgado de ahí. La verdad es que sólo en las fotos ya se ve precioso, me puedo imaginar lo que tiene que ser patearlo entero e ir descubriendo sitios, plazas, callejones....
Lo de los túneles es algo increible, no creo que haya muchos sitios en el mundo que tengan algo parecido.
Martin, lo del nombre de "Guanajuato" y "Rana" es muy facil: imaginate a uno que tiene frenillo en la lengua y es gangoso diciendo "graaaaana,graaaana...." si lo escuchas bien (al gangoso frenillado) suena: guana, guana... Lo de "juato": Todos se reian del pobre gangoso y este dijo: sois tos unos Júas= Júas tos= Juato. Y esta es la historia de la semejanza entre "RANA" y "GUANAJUATO".
Hoy es que tengo un poco de pavo. Os quiero. Un besazo a los dos
Pido perdón desde aquí, a todos los gangosos y frenillados. No ha sido mi intención ofenderlos con el comentario anterior, pero es que os juro por las barbas de Martín, que fue así como este pueblo pasó a llamarse así.
Un gran beso para los ofendidos!!!
Muy bueno Mari, tu estudio etimológico del origen de la palabra Guanajuato:)).
Querétaro, San Miguel Allende y, por supuesto, Guanajuato, son ciudades muy interesantes y de sobra se merecen la descripción tan buena como la que has hecho en tu relato, mi chamaquate.
Quizás, Querétaro es especial para nosotros por la cálida acogida que nos brindó la familia Magaña al completo, y es también especial por el reencuentro con tu hermano favorito. Tenemos muy gratos recuerdos del viaje con él y Ale a Guanajuato y Zacatecas.
Posiblemente Guanajuato sea la ciudad más extraordinaria, por su curioso trazado urbanístico y su interesante historia, de todas las que conozco. Creo que es única en el mundo, o al menos, creo que no necesita parecerse a ninguna otra para seducir al visitante. Es una joya.
San Miguel Allende no llegamos a conocerlo, una pena, es de esos lugares que después te arrepiente de no haberlo visitado aunque sólo hubiese sido en una breve visita de un día.
Un fuerte abrazo a ambos y nos vemos en el próximo relato.
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